Datos oficiales del sistema previsional argentino confirmaron que durante el primer semestre del año se registró un fuerte descenso, cercano al 45%, en la cantidad de altas de nuevos jubilados en la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), en comparación con el mismo período del ejercicio anterior. Este marcado freno en el flujo de ingreso de nuevos beneficiarios al sistema previsional responde de forma directa a la caducidad definitiva del anterior esquema de moratoria previsional, una política que facilitaba el acceso a la jubilación a aquellos sectores más vulnerables o afectados por el empleo informal. La falta de prórroga de esta medida impide hoy acceder al beneficio pasivo a miles de personas que, habiendo alcanzado la edad legal mínima establecida por ley, no logran acreditar los 30 años obligatorios de aportes registrados dentro del mercado laboral formal.
La difusión de este preocupante informe estadístico encendió de inmediato el debate político y legislativo en el ámbito del Congreso de la Nación. Diversos bloques de la oposición, alertados por las consecuencias sociales a mediano y largo plazo de este vacío legal, comenzaron a exigir de manera formal el tratamiento prioritario de proyectos normativos orientados a crear o discutir una nueva prestación proporcional. El objetivo primordial de esta iniciativa parlamentaria es brindar una red de contención previsional duradera que logre cubrir activamente a los trabajadores informales que quedan desamparados y desprovistos de un sustento económico básico tras su retiro de la actividad laboral.