El convenio contempla que las pulverizadoras selectivas de Jacto salgan de fábrica equipadas con la tecnología desarrollada por DeepAgro. Mientras la firma brasileña aporta la maquinaria, la compañía argentina incorpora el sistema de inteligencia artificial que permite detectar malezas y determinar en tiempo real dónde aplicar herbicida.
El acuerdo surgió a partir del interés de Jacto en sumar una solución de aplicación selectiva a sus equipos. La empresa brasileña comenzó a evaluar distintas alternativas y, a partir de referencias de sus clientes, tomó contacto con DeepAgro. Luego se realizaron pruebas de la tecnología y las negociaciones avanzaron hasta alcanzar el acuerdo.
SprAI funciona mediante cámaras instaladas en el botalón de la pulverizadora, que analizan el terreno mientras la máquina se desplaza. A través de inteligencia artificial, el sistema identifica las malezas y activa la aplicación del herbicida únicamente en los sectores donde son detectadas. El proceso se realiza de manera autónoma y no requiere conexión a Internet.
De esta forma, la tecnología se diferencia de las aplicaciones tradicionales, que distribuyen los productos químicos de manera uniforme sobre toda la superficie. El sistema selectivo permite reducir el uso de agroquímicos al concentrar la aplicación en las zonas donde se encuentran las malezas.
Hasta ahora, DeepAgro podía incorporar su tecnología a pulverizadoras que ya se encontraban en funcionamiento. Con el nuevo acuerdo, SprAI pasará a formar parte del proceso de fabricación de las máquinas selectivas de Jacto, que además tendrán el respaldo de la red de distribuidores de la compañía brasileña.
La tecnología ya había sido puesta a prueba en Brasil por Amaggi, una de las principales empresas agroindustriales del país. En esa experiencia, el sistema operó sobre unas 13.000 hectáreas de algodón y permitió ahorrar 26.000 litros de glufosinato frente a las aplicaciones estándar.
Para DeepAgro, el convenio representa una oportunidad para ampliar su presencia en Brasil y ganar escala de la mano de un fabricante de maquinaria agrícola. La empresa también mantiene abierta la posibilidad de establecer acuerdos con otras marcas, con el objetivo de incorporar su tecnología a una mayor cantidad de máquinas.
DeepAgro nació en 2017 a partir del interés de Juan Manuel Baruffaldi, licenciado en Ciencias de la Computación, por desarrollar una solución que pudiera ayudar a su padre en las tareas del campo. Desde entonces, la compañía se enfocó en el desarrollo de herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la actividad agrícola.
El acuerdo con Jacto se produce mientras la empresa busca financiamiento para acompañar su crecimiento. En julio, DeepAgro cerró una ronda de inversión pre-Serie A por US$3 millones, liderada por Aqua Capital, y actualmente prevé abrir una nueva ronda en marzo con el objetivo de recaudar US$10 millones.