Las definiciones surgieron de una reunión realizada este martes entre autoridades de la Secretaría de Transporte y representantes de las cámaras empresariales del sector. El encuentro se desarrolló en medio de los reclamos por la situación económica de las compañías y las advertencias sobre una posible reducción de los servicios nocturnos.
La nueva estructura de costos, vigente desde octubre, busca aumentar los montos reconocidos por los servicios prestados y acompañar el crecimiento de los gastos operativos. Sin embargo, todavía no se precisaron las sumas que recibirá cada línea ni las fechas en que se efectuarán los pagos.
Uno de los principales puntos de la negociación fue la diferencia acumulada entre los ingresos reconocidos y los que reclaman las empresas. Frente a ese planteo, el Ejecutivo propuso un mecanismo de regularización en tres cuotas, cuyos montos y cronograma de desembolsos se conocerán antes de la próxima liquidación.
El esquema también prevé revisar mensualmente las compensaciones y modificar el cálculo de la recaudación para corregir las diferencias pendientes. Además, se anticiparon cambios en los procedimientos de pago con el objetivo de ordenar las liquidaciones y brindar mayor previsibilidad financiera a las prestadoras.
La actualización incluye una revisión de los componentes vinculados con los gastos laborales y de seguridad. Las previsiones salariales abarcan los próximos meses, así como los compromisos correspondientes al cierre de 2026 y al inicio de 2027.
Los empresarios plantearon que la estructura de costos del transporte está condicionada por distintos factores, entre ellos los salarios, el combustible, el mantenimiento de las unidades, los seguros y los gastos de seguridad. Estos componentes forman parte de las discusiones sobre los recursos necesarios para sostener la operación de las líneas.
El sistema de compensaciones permite cubrir parte de los costos que no se financian con la venta de boletos, dentro de un esquema que combina tarifas reguladas, subsidios y parámetros de funcionamiento. Desde el Gobierno señalaron que las actualizaciones buscan evitar que cada incremento de los gastos operativos se traduzca automáticamente en una suba de las tarifas para los pasajeros.
En ese marco, la Secretaría de Transporte vinculó las mejoras económicas con el cumplimiento de las obligaciones de servicio. Las empresas deberán garantizar la frecuencia, la continuidad y la calidad de las prestaciones. No obstante, no se informó si las cámaras asumieron algún compromiso específico para evitar recortes en los horarios nocturnos.
El anuncio también puso el foco en la evolución del boleto mínimo, que pasó de $52,96 en diciembre de 2023 a $742,81, un incremento acumulado del 1.303%, según los datos difundidos por la Secretaría. La discusión busca equilibrar la sostenibilidad económica de las compañías con el costo que deben afrontar los usuarios.
De la reunión participaron el secretario de Transporte de la Nación, el subsecretario de Transporte Automotor y representantes de distintas cámaras del transporte urbano y automotor de pasajeros.
Las autoridades anticiparon un nuevo encuentro para la semana siguiente, en el que se presentará el detalle de las actualizaciones antes de una nueva liquidación. Esa instancia permitirá conocer el alcance de los cambios y determinar si los recursos previstos responden a los reclamos empresariales y contribuyen a garantizar la continuidad de los servicios, en particular durante la noche.