A las 12.15, el Dow Jones de Industriales avanzaba un 1,2% y el Nasdaq subía un 0,5%. En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el nuevo índice MSCI Merval, que comenzó a regir esta semana, registraba una mejora del 1,5%, hasta los 99,73 puntos.
Entre las acciones argentinas que cotizan en dólares en Wall Street predominaban las ganancias. Grupo Galicia encabezaba las subas, con un avance del 3,3%, seguido por Banco Supervielle, que ganaba un 3%.
El comportamiento de los activos locales contrastaba con la evolución del riesgo país, que se mantenía elevado pese a la recuperación de las acciones. El indicador había llegado a los 710 puntos básicos al comienzo de la jornada y luego se estabilizó en torno a los 700, en un contexto de mayor diferencia entre los precios de los bonos soberanos argentinos y los títulos del Tesoro estadounidense.
La evolución del indicador refleja la cautela de los inversores, que observan la capacidad del Gobierno para sostener la estabilidad financiera. Entre los factores que inciden en las expectativas aparecen las reservas internacionales, los mecanismos de intercambio de monedas y las herramientas disponibles para responder ante eventuales presiones cambiarias.
El mercado también sigue de cerca el calendario político. Las elecciones de medio término en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre, se suman a la incertidumbre internacional. En Argentina, la proximidad de las elecciones presidenciales de 2027 y la intención de Javier Milei de buscar la reelección forman parte de las variables que los inversores consideran al evaluar sus posiciones.
A ese escenario se agregan las tensiones geopolíticas, el aumento del precio del petróleo y las dudas sobre las perspectivas de inversión en inteligencia artificial. Estos factores presionaban sobre los futuros de los principales índices bursátiles estadounidenses y contribuían a mantener la volatilidad en los mercados globales.
En el mercado cambiario local, el dólar mayorista cotizaba a $1.524,50, sin variaciones significativas. Durante 2026, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló compras en el mercado de contado por aproximadamente US$15.500 millones.
Además, información interna del organismo estimó que todavía restaban cerca de US$4.000 millones por liquidar provenientes de emisiones corporativas. Una vez descontados los pagos de las empresas, el saldo neto se ubicaba en poco más de US$2.000 millones. En octubre, las colocaciones de deuda corporativa y subsoberana rondaron los US$100 millones.
En paralelo, la Secretaría de Finanzas realizará un canje anticipado de títulos para reducir posibles tensiones en el mercado cambiario antes de la fijación de precios prevista para el 27 de octubre. La operación permitirá a los tenedores del bono dollar-linked D30O6, con vencimiento a fines de octubre, intercambiar sus posiciones por instrumentos que amortizan a fines de noviembre o en enero y junio de 2027.
En el frente comercial, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el superávit de la balanza comercial de septiembre alcanzó los US$2.976 millones. Durante ese mes, las exportaciones superaron los US$10.000 millones y marcaron un récord.
El próximo dato relevante para evaluar la evolución de la economía será el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de agosto, cuya publicación está prevista para el miércoles 21 de octubre. El indicador será seguido de cerca por los analistas, en medio de las evaluaciones sobre la posibilidad de que la actividad haya atravesado una recesión técnica durante el tercer trimestre.
De esta manera, la jornada combina una mejora de las cotizaciones bursátiles con señales de cautela en el mercado de deuda. La estabilidad cambiaria y las compras de divisas del Banco Central conviven con un riesgo país elevado y con factores externos e internos que continúan condicionando las decisiones de inversión.