El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que esta etapa contempla 3.900 kilómetros y que las obras contarán con inversión privada. Una vez completado el proceso, serán 16 los tramos estratégicos concesionados, por los que circula aproximadamente el 80% del tránsito nacional. Según lo previsto por el Gobierno, las obras comenzarían hacia fines de septiembre.
Entre los corredores incluidos se encuentran las rutas nacionales 9, 19 y 34, en sectores de Santa Fe y Córdoba; las rutas 12 y 18, en Entre Ríos; y la Ruta 34, que conecta Santa Fe con Santiago del Estero. El esquema también comprende corredores ubicados en Salta, Jujuy, Tucumán, Corrientes, Chaco, Misiones y Mendoza.
La decisión generó cuestionamientos en algunas provincias. El gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, expresó su preocupación por la posibilidad de incorporar un nuevo peaje en la Ruta Nacional 12 y pidió al Gobierno nacional que revise la medida.
El debate se desarrolla mientras continúan los reclamos por el estado de distintos corredores viales, en un contexto marcado por la interrupción de obras públicas nacionales. En Santa Fe, un juez federal ordenó al Estado realizar reparaciones urgentes en determinados sectores de las rutas nacionales 7, 8 y 33.
En Salta, la Justicia solicitó información sobre los accidentes registrados en un tramo de aproximadamente 200 kilómetros de la Ruta Nacional 34.
En paralelo, el Gobierno nacional avanzó con el traspaso de rutas hacia las provincias. San Luis, Santa Fe y San Juan ya recibieron corredores bajo este esquema, mientras que Río Negro solicitó asumir el control de las rutas nacionales 151 y 22.
De esta manera, el esquema de administración de las rutas nacionales avanza hacia una menor participación directa del Estado nacional en el mantenimiento de los corredores, con una mayor intervención de las provincias y de operadores privados.